ESTADOS UNIDOS (Pulso) — Donald Trump denunció este lunes una supuesta «conspiración enfermiza» contra la inteligencia artificial. Lo hizo en Truth Social, tras el llamado de empresarios del sector a desacelerar su desarrollo.
Trump dijo que «el único control o mecanismo de seguridad que necesita la IA es un presidente fuerte e inteligente». También afirmó que su Administración ha impedido que personas de la IA hagan cosas malas o potencialmente malas.
El señalamiento apunta, en particular, a Dario Amodei, patrón de Anthropic. Según Trump, Amodei «ahora finge ser un angelito perfecto». El presidente agregó que Estados Unidos debe mantener el liderazgo en el sector frente a China.
La polémica se activó después de que Amodei defendiera una desaceleración coordinada para entender mejor los riesgos de las capacidades avanzadas de esta tecnología. Sam Altman, Elon Musk, Demis Hassabis y Satya Nadella respaldaron públicamente ese llamado.
En los mercados, el ruido también se sintió. El Financiero reportó que los llamados a restringir el avance de la IA golpearon a las acciones de semiconductores y al tipo de cambio. El peso rebasó de nuevo los 17 pesos por dólar y se ubicó en 17.12 unidades, según datos de Bloomberg.
La disputa deja una señal clara. La batalla por la IA no es solo tecnológica. También es política, regulatoria y de poder.
Para el mercado, el mensaje importa. Menos carga burocrática puede acelerar inversión y centros de datos. Más control estatal puede elevar costos, frenar competencia y alimentar la incertidumbre. El debate ya no es abstracto. Afecta capital, empleo y liderazgo industrial.
