YEMEN (Pulso) — Confirmado. Los hutíes de Yemen tomaron la isla estratégica de Perim y afianzaron su control sobre Bab el-Mandeb.
Las autoridades dijeron que las fuerzas progubernamentales se retiraron de la isla el viernes. Según fuentes militares, la toma ocurrió un día después de la captura de Mokha.
El estrecho conecta el mar Rojo con el golfo de Adén. Tiene 115 km de longitud y 36 km de ancho. El tráfico del océano Índico y del golfo de Adén debe cruzarlo para llegar al canal de Suez.
El corredor del mar Rojo es uno de los más transitados del mundo. Aproximadamente una cuarta parte del tráfico marítimo mundial pasa por él. Además, el estrecho mueve 8% de los envíos mundiales de gas natural licuado.
La presión ya golpea a la energía. La escalada también ha contribuido a un aumento drástico de los precios del petróleo. Un cierre de Bab el-Mandeb interrumpiría otro 12% del suministro mundial de petróleo.
Los hutíes afirmaron no representar una amenaza para el transporte marítimo internacional. Dijeron que solo atacarían buques procedentes de Arabia Saudita. Sin embargo, el grupo había dicho antes que solo atacaría barcos vinculados a Israel y luego golpeó a muchos sin vínculos aparentes.
La advertencia es clara. Yahya Sarea dijo en Telegram que el grupo anunciará «una operación militar a gran escala y de alto impacto».
La lectura económica es directa. Cuando una milicia presiona un paso clave, suben los costos para el comercio y para el bolsillo de la gente. El mercado depende de rutas seguras, no de amenazas armadas.
Aquí vuelve a quedar en juego un principio básico: la libertad de comercio requiere seguridad y reglas estables. Sin eso, el aparato productivo paga más, demora más y traslada el daño al consumidor.

