MEXICO (Pulso) — Pemex confirmó este miércoles la venta del barril de crudo nacional a 100.04 dólares. Es la primera cotización por encima de 100 desde el 22 de mayo, según el comunicado de la empresa.
El alza fue de 6.1% respecto a la jornada anterior. El petróleo de referencia estadounidense, el WTI, subió 3.2% y cerró en 96.05 dólares. El Brent del Mar del Norte terminó en 101.21 dólares, un avance de 3.4%.
Analistas de Banamex atribuyeron el movimiento a dos factores. Primero, los ataques entre Estados Unidos e Irán. Segundo, la recuperación de las compras chinas.
El crudo mexicano cotiza con prima sobre el WTI en esta jornada. La brecha refleja condiciones específicas de demanda y calidad del hidrocarburo nacional.
Esto es lo que se sabe. Los precios del petróleo responden a choques geopolíticos, no a decisiones de política energética doméstica. Pemex recibe el ingreso; el contribuyente mexicano, sin embargo, sigue cargando una empresa con deuda récord y producción en declive estructural. Un barril a 100 dólares mejora el flujo de caja de la paraestatal en el corto plazo. No resuelve el problema de fondo: la burocracia y el modelo de empresa estatal cerrada al capital privado limitan la capacidad de Pemex para capitalizar alzas sostenidas. El precio sube; la producción no.



