ARGENTINA (Pulso) — Javier Milei dijo que el cambio de postura de su Gobierno sobre Malvinas responde al comentario de Donald Trump sobre Reino Unido. El presidente argentino habló en una entrevista con Neura y sostuvo que la reacción fue «disparada por el comentario de Donald Trump acerca de que estaba revisando la posición frente a Malvinas».
Trump fue consultado el 31 de agosto en el Despacho Oval por el apoyo de Estados Unidos a Reino Unido sobre el archipiélago. Respondió: «Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas».
Milei descartó que el giro tenga fines electorales. Dijo que su Gobierno viene gestando este posicionamiento «hace tres años». También afirmó que Argentina «ha decidido alinearse estratégicamente en el bloque de Estados Unidos».
La polémica llega mientras el Gobierno argentino endurece sanciones contra empresas que operen en las islas sin autorización. Milei anunció esa medida en un mensaje televisado el 3 de septiembre.
En paralelo, el Ejecutivo anunció la construcción de una base naval integrada en Ushuaia. Las obras comenzarán en enero, costarán 450 millones de dólares y se ejecutarán en cuatro años.
El ministro de Defensa, Carlos Presti, defendió la línea oficial. Dijo que la alianza con Estados Unidos «fortalece la posición» argentina para reclamar la soberanía de las islas.
La lectura política es clara. Milei intenta convertir una disputa histórica en una ventaja estratégica. El mensaje apunta a soberanía, pero también a disciplina externa y alineamiento geopolítico.
Para el contribuyente, la cuenta no es menor. Entre la base naval y la nueva ofensiva diplomática, el Estado argentino vuelve a poner recursos y tensión institucional al servicio de una causa sensible. El resultado dependerá de si esa apuesta fortalece la posición del país o solo suma ruido político.