PERÚ (Pulso) — Confirmado. Julio Velarde continuará como presidente del Banco Central de Reserva del Perú hasta 2031.
El Pleno del Senado aprobó su ratificación este miércoles. La votación cerró con 40 votos a favor, 12 en contra y ninguna abstención.
El proceso se inició tras la designación oficial del Poder Ejecutivo. Esa designación quedó formalizada el 21 de agosto de 2026, mediante la Resolución Suprema N.° 258-2026-PCM.
Ahora falta la publicación de la resolución legislativa aprobada por la Cámara Alta. Según lo anunciado por Miguel Torres, el documento saldrá luego en el portal institucional o en el diario oficial El Peruano.
La Comisión de Procedimientos Especiales, presidida por Hugo Ccahuana, ya había recomendado la ratificación. El 3 de septiembre aprobó el informe con nueve votos a favor, dos en contra y una abstención.
Ccahuana sostuvo que Velarde reúne las condiciones para presidir el Banco Central. El informe también concluyó que cuenta con formación y experiencia profesional vinculadas con las funciones de la institución. Además, señaló que no identificó incompatibilidades ni circunstancias que impidieran su ratificación.
El respaldo vino de Renovación Popular, Fuerza Popular, Partido del Buen Gobierno, Obras y Ahora Nación. Los 12 votos en contra provinieron de Juntos por el Perú, con una excepción: Percy Herbert Osorio Palpán votó a favor.
La continuidad de Velarde ocurre mientras sigue pendiente completar el directorio del BCRP. La entidad debe tener siete miembros, incluido su presidente.
El Gobierno ya designó a Marylin Choy, Luis Palomino y Gustavo Yamada. El Congreso debe escoger a los otros tres, entre 12 candidatos presentados por distintas bancadas.
La señal política es clara. El Banco Central sigue en manos de una figura ratificada por amplia mayoría. Eso da continuidad institucional en una economía que depende de reglas previsibles.
También deja otra tarea al aparato estatal. Falta cerrar el directorio completo. En un país que necesita confianza y orden, esa demora importa. La estabilidad monetaria no se improvisa.
