COLOMBIA (Pulso) — Confirmado. Julián Bedoya habló en Medellín ante cerca de 500 personas.
Según informó El Armadillo, el exsenador dijo: «Para mí todos los presidentes son iguales». También pidió respaldar al presidente Abelardo de la Espriella, en medio de su discurso sobre las elecciones regionales de 2027.
De la Espriella respondió en redes sociales y negó cualquier acercamiento. Dijo: «En el gobierno del Tigre no hay ni habrá alianza politiquera con usted». También afirmó: «No se compra una votación ni se vende un cargo».
El presidente fue más lejos. Ordenó al ministro del Interior y al resto del gabinete manejar las relaciones con el Congreso «a la luz del día». También rechazó «prebendas», «cuotas» y «repartijas» a cambio de votos.
En el encuentro participaron aliados de Daniel Quintero, entre ellos Juan Pablo Ramírez y Óscar Hurtado. También asistieron Juan Diego Echavarría y Adolfo León Palacio. Varios asistentes dijeron que buscarán acercamientos con el nuevo gobierno a cambio de cuotas burocráticas y apoyo electoral.
El historial de Bedoya también quedó en el centro del debate. La fuente recuerda que fue investigado por robarse una pistola de la Policía en 2000. También menciona denuncias por presunto chuzado a un consejo de redacción de Teleantioquia Noticias.
Además, sigue en juicio el caso por las irregularidades en su título de abogado en la Universidad de Medellín. La Fiscalía lo acusó de presuntamente cometer fraude y no cumplir requisitos para graduarse.
La señal política es clara. De la Espriella busca marcar distancia de la vieja lógica de favores, puestos y prebendas. En un país cansado de la burocracia como moneda de cambio, el mensaje favorece la transparencia y castiga a quienes quieren convertir el Estado en botín.
También queda en juego la relación entre poder y Congreso. Si el gobierno cumple su línea, gana el contribuyente. Si cede a las cuotas, pierde la institucionalidad y vuelve el costo de siempre para el bolsillo ciudadano.