ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Scott Bessent defendió este martes ante el Congreso la ayuda financiera a la Argentina.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos dijo que la línea de swap buscó «proteger el capital del pueblo estadounidense».
Según su testimonio anual sobre el sistema financiero internacional, el Tesoro tuvo una línea de swap «totalmente garantizada». Agregó que el monto tomado fue pequeño.
Bessent sostuvo además que el Tesoro «ganó decenas de millones de dólares». También dijo que la operación dio un puente financiero a un aliado clave en la región.
La asistencia se negoció entre septiembre y octubre de 2025, por hasta US$20.000 millones. El Tesoro estadounidense intervino además comprando pesos para sostener la moneda argentina.
Ese apoyo fue vital para frenar una corrida contra el peso antes de las elecciones de medio término. La Libertad Avanza resultó triunfante con aproximadamente 40% de los votos a nivel nacional.
La Argentina activó un tramo del swap, devolvió los fondos y pagó los intereses correspondientes.
Bessent también reivindicó el alineamiento con Javier Milei. Dijo que Milei sacó a la Argentina de gobiernos de «extrema izquierda y antiestadounidenses». Lo describió como «un faro para América Latina».
En paralelo, el funcionario comparó el caso argentino con Japón. Dijo que el Tesoro también ganó «decenas de millones de dólares» allí. Añadió que el respaldo fue coherente con un yen más fuerte.
La lectura es clara. Washington quiso cuidar su dinero y exigir retornos concretos. No habló de cheques en blanco ni de rescates ideológicos.
Para el contribuyente estadounidense, el mensaje importa. El aparato estatal puede intervenir, pero bajo lógica de negocio y defensa del interés nacional. Para la Argentina, el episodio deja una señal de dependencia financiera que conviene no normalizar.

