EL SALVADOR (Pulso) — El mensaje fue difundido el 15 de septiembre, durante la Independencia salvadoreña. Rubio felicitó al pueblo salvadoreño y resaltó la cooperación entre Washington y San Salvador.
La fuente agrega que la relación bilateral tomó especial importancia desde la llegada de la administración de Donald Trump. Esa agenda puso el foco en seguridad, migración y combate al crimen organizado.
La relación entre Rubio y Bukele ya había quedado expuesta en febrero de 2025. En esa visita, ambos gobiernos avanzaron en acuerdos sobre migración, seguridad y cooperación bilateral. La administración estadounidense también destacó la disposición de Bukele a colaborar en deportaciones y lucha contra organizaciones criminales.
El acercamiento continuó en marzo de 2026. Rubio volvió a reunirse con Bukele junto con otros mandatarios del hemisferio. El encuentro abordó seguridad regional y cooperación.
El Salvador también quedó incluido en el giro de la política exterior estadounidense hacia mayor cooperación con gobiernos latinoamericanos. La prioridad fue la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
El respaldo de Washington llega mientras Bukele sostiene como eje de su gobierno la política de seguridad iniciada en 2022 con el régimen de excepción contra las pandillas. El Gobierno presenta ese modelo como una estrategia para reducir la violencia y recuperar el control territorial.
Para Bukele, el aval de Rubio consolida una relación útil y concreta. Para Washington, El Salvador aparece como un socio que aporta orden y coordinación en seguridad. La lectura es clara: cuando hay cooperación real, el Estado gana capacidad y la libre empresa respira mejor.
También pesa la dimensión migratoria. La administración Trump mantiene conversaciones con países de la región para ampliar la cooperación en deportaciones y control migratorio. En ese tablero, El Salvador ocupa un lugar visible y estratégico.



