ITALIA (Pulso) — Confirmado. Un inmigrante ilegal bangladesí de 42 años quedó libre tras abusar sexualmente de una niña de 13 años en Turín.
El hecho ocurrió en un supermercado del barrio Madonna di Campagna. La menor había salido a comprar comida para sus hermanos. Según la investigación, el hombre la obligó a soportar actos sexuales dentro del local.
La adolescente escapó y llamó a su madre. La familia acudió a la Policía. Las cámaras del comercio respaldaron el relato.
Las grabaciones también mostraron que, minutos antes, el hombre acosó a otra clienta de unos 40 años.
Una jueza de Turín reconoció «graves indicios de culpabilidad». Consideró el relato de la menor «lógico y coherente». Aun así, ordenó su liberación tras solo dos noches en prisión.
La magistrada valoró la ausencia de antecedentes del acusado y su «actitud colaborativa». Durante el interrogatorio, el hombre dijo: «Me equivoqué. No he cometido nunca delitos, es la primera vez que sucede y estoy muy arrepentido».
La resolución admite un «peligro concreto y actual» de reincidencia. Pese a ello, no ordenó su detención. El hombre deberá firmar diariamente ante las autoridades.
El ministro de Justicia, Carlo Nordio, envió inspectores al Tribunal de Turín. Buscan examinar el procedimiento que derivó en la liberación.
En desarrollo.
El caso expone una falla del sistema judicial: un agresor con indicios graves y riesgo reconocido de reincidencia camina libre por una disculpa. La prioridad se invirtió: la contención del delincuente cedió ante su relato de arrepentimiento, no ante la protección de la víctima ni del resto de los ciudadanos.
Cuando el Estado no garantiza que un peligro «concreto y actual» permanezca fuera de las calles, el costo lo pagan las familias. La intervención del ministerio con inspectores sugiere que ni el propio gobierno italiano da por cerrado el episodio.


