GUATEMALA (Pulso) — Mario Estrada Ruano reapareció en la política guatemalteca. Ahora milita en Comunidad Elefante, de Hugo Peña. Antes estuvo en la extinta UCN.
Participó en el Desfile Hípico de Jalapa junto a «los elefantes». No hay confirmación oficial de candidatura. En la localidad se habla de una postulación a alcalde.
Estrada Ruano es hijo de Mario Estrada Orellana, excandidato presidencial condenado. En 2020 recibió 180 meses de cárcel en Estados Unidos. Se declaró culpable de conspirar para traficar cocaína.
La DEA lo capturó en una operación encubierta en Miami. Estrada creía negociar financiamiento con el Cartel de Sinaloa. Según el informe de las autoridades estadounidenses, también pidió sicarios para asesinar rivales políticos, entre ellos la exfiscal Thelma Aldana. Aldana reveló luego que Juan Francisco Sandoval y Óscar Shaad también estaban en la mira.
Estrada Ruano defendió a su padre. Dijo que «fue engañado por la DEA». Después advirtió que «se revelarían nombres» de otros candidatos vinculados al narcotráfico.
Él mismo tiene trayectoria política. Fue diputado entre 2012 y 2015. Luego fue alcalde de Jalapa desde 2015. En marzo de 2023 fue enviado a juicio por contaminación del rastro municipal.
La UCN fue cancelada en 2022 por el Tribunal Supremo Electoral. La causa: anomalías en financiamiento electoral de 2014 y 2015. Cables de WikiLeaks de 2009 ya vinculaban a diputados del partido con narcotraficantes, según el entonces embajador de EE.UU., James Derham.
Comunidad Elefante ha sido señalada por medios locales de «reciclar políticos» con causas pendientes. El caso confirma un patrón: partidos cancelados por corrupción resucitan bajo nuevas siglas.
Para el votante que exige estado de derecho, el mensaje es incómodo. Cambiar de color partidario no borra un historial narcopolítico. Mientras las instituciones electorales no filtren antecedentes, el reciclaje de figuras señaladas seguirá premiando la impunidad sobre el mérito.



