BRASIL (Pulso) — Donald Trump afirmó este jueves que sigue «muy de cerca» las elecciones presidenciales de Brasil. Lo dijo desde la Casa Blanca, antes de partir en helicóptero hacia Texas y Oklahoma.
Trump calificó de «importantes» los comicios. También dijo que Brasil es «un país muy importante» y que «la gente de Brasil es fantástica».
Este domingo se celebrará la primera vuelta. Luiz Inácio Lula da Silva busca la reelección frente al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Los sondeos muestran a Lula con una ligera ventaja de unos cinco puntos. También anticipan una segunda vuelta dentro de tres semanas.
La Administración de Trump impuso aranceles a productos brasileños. Además, abrió investigaciones por supuestas prácticas comerciales desleales.
El Gobierno de Lula ha denunciado que las medidas estadounidenses suponen una injerencia. En paralelo, cerca de 158 millones de brasileños están convocados a votar.
También elegirán a los gobernadores de las 27 regiones del país. Renovarán la Cámara de los Diputados y dos tercios del Senado.
Desde que regresó a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump ha respaldado a candidatos conservadores en Latinoamérica. Las fuentes citan a Abelardo de la Espriella en Colombia y a Nasry Asfura en Honduras.
La lectura política es clara. Washington mete presión en un momento electoral sensible. Y el costo recae sobre la estabilidad institucional de Brasil.
Cuando el poder estadounidense usa aranceles e investigaciones como palanca, el mercado y la soberanía quedan en el centro. Brasil decide si responde con firmeza o acepta una tutela externa que distorsiona sus incentivos.


