PERÚ (Pulso) — La aprobación de Fujimori cayó a 28,3% a principios de octubre. Es un descenso de 14,5 puntos frente al mes anterior, según LatAm Pulse, una encuesta de AtlasIntel para Bloomberg News.
La desaprobación subió a 53,6%. La medición coincide con una mayor preocupación por la economía, la delincuencia y el alineamiento con Estados Unidos.
Según la encuesta, 62% de los peruanos considera que la economía va mal. Otro 64% afirma que el mercado laboral es malo. Además, 42% ve la inseguridad como uno de los principales problemas del país.
AtlasIntel también registró malestar por la cooperación con Washington. Casi la mitad de los consultados valora de forma desfavorable la disposición de los gobiernos regionales a cuadrarse con las políticas de seguridad de EE.UU. Y 33% cree que esa alineación limita gravemente la autonomía de Perú.
Fujimori había prometido restablecer el orden tras años de creciente inseguridad y agitación política. Pero las expectativas iniciales se han erosionado. El banco central, además, recortó su previsión de crecimiento para 2026 al 3,2%.
La mandataria anunció un «comando unificado» para enfrentar a la delincuencia. Dijo que integrará a la Policía Nacional y a las Fuerzas Armadas. También pidió cooperación extranjera contra el crimen.
La lectura política es clara. Cuando sube la inseguridad, cae la paciencia con el aparato estatal. Y cuando la economía empeora, el costo lo paga el ciudadano que trabaja, invierte y se mueve con miedo.
También pesa el debate sobre soberanía. La cooperación internacional puede ser útil. Pero, si se percibe como subordinación, erosiona confianza y libertad de decisión. El orden importa. La autonomía también.

