ALEMANIA (Pulso) — Confirmado. Alemania registraba 148.311 personas con órdenes de detención pendientes al 1 de julio de 2026. La cifra salió de datos del Gobierno federal, tras una consulta parlamentaria de Sebastian Münzenmaier, del partido Alternativa para Alemania (AfD).
La respuesta oficial al Parlamento reveló que 87,3% de las personas buscadas no tenía nacionalidad alemana exclusiva o figuraba con ciudadanía desconocida. Además, 11,2% de los buscados tenía exclusivamente ciudadanía alemana.
El desglose oficial añade 16.671 personas con solo pasaporte alemán. Otras 2.225 tenían ciudadanía alemana y otra nacionalidad. El resto correspondía a personas con nacionalidades extranjeras o ciudadanía no determinada.
Los datos se refieren a órdenes de arresto que aún no habían sido ejecutadas. No equivalen a condenas. Tampoco permiten afirmar que todas esas personas siguieran en Alemania.
Münzenmaier sostuvo que las cifras demuestran, a su juicio, el fracaso de la política migratoria alemana. También pidió controles fronterizos más estrictos. Y reclamó la expulsión de inmigrantes ilegales que hayan cometido delitos.
El debate vuelve a dejar una señal incómoda para el aparato estatal alemán. La seguridad fronteriza y el orden legal aparecen otra vez en el centro. Cuando el 87,3% de los buscados no tiene ciudadanía alemana exclusiva o figura con ciudadanía desconocida, la discusión no es académica. Es de cumplimiento de la ley.
Para el contribuyente, el punto es directo. Un sistema que acumula órdenes pendientes y fronteras débiles castiga la confianza pública. También premia la inacción burocrática. La prioridad debería ser simple: hacer cumplir la ley, proteger la propiedad y reforzar el control fronterizo.



