REINO UNIDO (Pulso) — La distancia entre los apellidos «Smith» y «Khan» se achicó de forma fuerte en Inglaterra y Gales. Según un análisis publicado por The Telegraph, basado en datos de la Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido (ONS), el año pasado hubo 4.102 recién nacidos con Smith y 3.772 con Khan.
La diferencia fue de 330 casos. En 1996, esa brecha era de 5.464. Smith cayó 44% en las últimas tres décadas. Jones retrocedió 43%. Williams bajó 41%.
El informe también registra cambios más amplios. La proporción de musulmanes en el Reino Unido pasó del 4,4% en 2001 al 7,5% en 2011 y al 9,3% en 2021, según los censos nacionales. Desde 2008, los nacimientos de mujeres nacidas en el Reino Unido bajaron 29%. Los de mujeres nacidas en el extranjero subieron 18%.
En el caso de mujeres procedentes de Asia y Medio Oriente, los nacimientos crecieron 41%. Nuni Jorgensen, investigadora del Observatorio de Migración de la Universidad de Oxford, vinculó la evolución de los apellidos con el aumento de la inmigración ilegal y las diferencias en las tasas de natalidad.
La tendencia también alcanza a los nombres de pila. Muhammad fue el nombre masculino más popular en Inglaterra y Gales en 2023, 2024 y 2025.
El dato central no es solo estadístico. Es político y cultural. El Reino Unido ve cambiar su composición social mientras el aparato estatal sigue sin ordenar el fenómeno migratorio.
Para el contribuyente y para la cohesión nacional, el asunto importa. Cuando cambian los incentivos y no hay control, cambia también el país que se está formando. La discusión sobre fronteras, natalidad y ley ya no es abstracta. Está en los registros de nacimiento.



