BOLIVIA (Pulso) — Confirmado. José Antonio Kast y Rodrigo Paz firmaron cinco instrumentos de cooperación en La Paz. Abarcan minería, energía, conectividad digital, comercio y seguridad fronteriza.
La visita de Kast a Bolivia es la primera de un presidente chileno en 71 años. La última fue la de Carlos Ibáñez del Campo, en agosto de 1955, según las fuentes.
Ambos gobiernos presentaron el encuentro como un paso para ampliar la cooperación económica y mejorar la coordinación fronteriza. También se habló de controles contra el narcotráfico y otras formas de crimen organizado transnacional. La agenda incluyó intercambio de información y coordinación entre instituciones de frontera.
Kast dijo que las diferencias entre ambos países «no pueden ser excusas para estar paralizados». También afirmó: «Hemos escogido el camino más difícil, pero también el más honesto. No hemos hecho anuncios grandilocuentes que se desvanecen al día siguiente, hemos decidido construir con constancia para cimentar una relación que perdure».
Las conversaciones incluyeron actualización de acuerdos comerciales, integración minera, interconexión eléctrica y alternativas para facilitar el transporte de combustibles desde Chile hacia Bolivia. Chile y Bolivia siguen sin relaciones diplomáticas plenas a nivel de embajadores, y rompieron sus vínculos en 1978.
En los hechos, la señal es clara. Dos gobiernos optaron por cooperación práctica en lugar de retórica vacía. Ese enfoque importa porque el comercio, la energía y la seguridad fronteriza dependen de reglas estables, no de consignas.
También hay un mensaje para la región. La integración entre vecinos suele ser más útil que el aislamiento. Cuando el aparato estatal reduce fricciones y protege la frontera, ganan el intercambio, la inversión y el orden. Ahora falta lo decisivo: convertir firmas en resultados medibles.


