ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Pablo Quirno explicó este lunes el alcance del proceso legal contra el Reino Unido por Malvinas.
En diálogo con Eduardo Feinmann en A24, el canciller dijo que la Argentina intimó formalmente a Londres. Ese paso antecede un procedimiento arbitral bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Quirno afirmó que «es la primera vez en la historia que se somete a un tribunal internacional la disputa sobre los hechos unilaterales» del Reino Unido. La medida apunta a actividades hidrocarburíferas en la Cuenca Malvinas Norte, en especial al proyecto Sea Lion.
Según el canciller, esos recursos forman parte de la Plataforma Continental Argentina. También sostuvo que son recursos no renovables y que no puede haber decisiones unilaterales.
El procedimiento prevé 15 días para que el Reino Unido detenga las actividades cuestionadas. Si no hay respuesta favorable, la Argentina acudirá al Tribunal Internacional del Derecho del Mar. Allí pedirá medidas provisionales mientras se constituye el tribunal arbitral.
Quirno aseguró que una eventual resolución será obligatoria para las partes. También dijo que el arbitraje no alcanzará la discusión sobre la soberanía de las Islas Malvinas, sino las acciones unilaterales sobre los recursos naturales.
El Gobierno ya había reglamentado la Ley 26.659 para ampliar sanciones a empresas y proveedores vinculados con licencias otorgadas por autoridades británicas. En septiembre, además, inició acciones penales contra compañías ligadas a la exploración y explotación de hidrocarburos en la zona.
Para el Gobierno, la disputa dejó de ser solo diplomática. Ahora también pasa por sanciones, presión jurídica y costo para quienes operan sobre recursos que la Argentina reclama como propios.
Ese giro refuerza una idea central: limitar la explotación unilateral y recuperar capacidad de decisión sobre activos estratégicos. En Malvinas, el principio en juego sigue siendo el mismo. Quién manda sobre los recursos, y bajo qué reglas.
