PAÍSES BAJOS (Pulso) — Confirmado. La Aduana de Países Bajos revisó el equipaje de pasajeros llegados desde Tel Aviv.
El operativo ocurrió en el aeropuerto de Schiphol, en Ámsterdam. Según Nieuwsrecht, todos los pasajeros de un vuelo de El Al pasaron por un control aduanero específico. El objetivo fue detectar productos de Judea y Samaria o de los Altos del Golán.
La fuente agrega que también hubo controles adicionales de la Gendarmería Real. El procedimiento buscó revisar vino, dátiles, aceitunas y otros artículos procedentes de Jerusalem Este, Cisjordania o el Golán. El medio describió la medida como una «caza de brujas».
La base de la revisión fue una ley que entró en vigor el 22 de septiembre. El texto citado establece prohibiciones para productos importados desde asentamientos en Cisjordania, los Altos del Golán y Jerusalem Este. También contempla sanciones administrativas y penales.
El material difundido sobre la norma habla de penas de hasta seis años de prisión. También menciona hasta un año de prisión para infracciones no intencionadas. La misma fuente añade que la medida alcanza incluso al equipaje personal y a recuerdos de viajeros.
Israel respondió con una medida diplomática. El Ministerio de Asuntos Exteriores comunicó que las credenciales diplomáticas emitidas para diplomáticos holandeses en Ramallah expirarán en siete días. Gideon Sa’ar dijo en X que, si Países Bajos quiere seguir defendiendo sus intereses ante los palestinos, puede hacerlo desde la Autoridad Palestina.
La lectura es clara. Cuando el aparato estatal convierte el comercio en campo de castigo, el costo cae sobre viajeros, empresas y consumidores. También crece la fricción diplomática.
El conflicto muestra otro punto sensible: más burocracia, más controles y menos libertad para circular mercancías. La seguridad jurídica y el libre intercambio quedan atrapados en una pulseada política.



