UCRANIA (Pulso) — Los líderes de Dinamarca, Estonia, Finlandia, Islandia, Letonia, Lituania, Noruega y Suecia llegaron este domingo a Kiev. Se reunieron con el presidente Zelensky para coordinar una estrategia conjunta de defensa aérea.
El encuentro del grupo NB8 se produjo en vísperas del 35.º aniversario de la independencia de Ucrania. Coincide con semanas de intensos ataques rusos con drones y misiles contra ciudades e infraestructura.
Zelensky ha advertido que las reservas de interceptores son insuficientes. Ha reclamado a sus aliados europeos que aceleren las entregas.
La primera ministra danesa Frederiksen respaldó la creación de una coalición contra misiles balísticos. La iniciativa combinaría capacidades tecnológicas y militares de Ucrania con las de sus aliados.
El objetivo es desarrollar sistemas capaces de enfrentar misiles balísticos y drones. Los países buscan además acelerar la fabricación para reducir la dependencia de arsenales existentes.
El presidente finlandés Stubb reiteró que Finlandia permanecerá junto a Kiev durante la guerra y también después de ella. Los dirigentes bálticos subrayaron que la defensa de Ucrania está directamente vinculada con la seguridad de toda Europa.
Estonia, Letonia y Finlandia comparten frontera con territorio ruso. Suecia y los demás países del grupo han reforzado su cooperación militar desde el inicio de la invasión.
Confirmado. La coordinación europea avanza con urgencia real.
Para Pulso Global, el mensaje del NB8 es claro: la soberanía no se negocia en los bordes del continente. Estos países comparten frontera o historia directa con Rusia. Saben que ceder espacio aéreo ucraniano es ceder seguridad propia. La coalición de interceptores no es retórica; es la respuesta de democracias de mercado que entienden que la disuasión cuesta menos que la derrota.



