BRASIL (Pulso) — Confirmado. Lula y Flávio Bolsonaro siguen en empate técnico a diez días de la elección presidencial en Brasil.
Datafolha ubica al presidente con 40% de la intención de voto. Flávio Bolsonaro registra 36%. La diferencia de cuatro puntos queda dentro del margen de error, fijado en dos puntos porcentuales.
La encuesta fue presentada este jueves. El sondeo incluyó a 2.002 electores. Lula busca un cuarto mandato presidencial.
Para un eventual balotaje, la firma proyecta una contienda todavía más cerrada. Lula aparece con 47% de apoyo. Flávio Bolsonaro suma 45%.
Detrás de los dos principales contendientes figuran Augusto Cury con 5%, Ronaldo Caiado con 4% y Renan Santos con 3%.
La campaña entra en su tramo final marcada por fricciones en torno al Supremo Tribunal Federal. También pesan los ajustes recientes en las transferencias de renta para sectores vulnerables. Además, siguen las acusaciones cruzadas sobre presuntas injerencias externas en favor del movimiento bolsonarista.
El dato político central es otro: Brasil llega a la recta final sin margen amplio para la ambigüedad. La movilización del electorado indeciso puede definir el resultado.
Y ahí está el punto de fondo. Cuando el poder queda atrapado en una paridad tan estrecha, el país paga el costo de la polarización. Se frena la claridad institucional. Se debilita la gobernabilidad. Y la economía queda subordinada a una pelea permanente por el control del aparato estatal.
Para el lector, la lección es simple. Menos ruido ideológico y más certidumbre favorecen a la inversión, al orden y a la libertad económica. Brasil entra a su decisión más importante con esos tres bienes en disputa.

