Confirmado. La soja tocó en pesos el máximo de los últimos tres años.
Ese precio está jugando muy a favor del gobierno de Javier Milei. También ayudan el petróleo, empujado por Vaca Muerta, y la minería.
Infobae recordó una elaboración de Miguel Angel Broda. Allí se mostró que el gobierno disfruta de los mejores términos de intercambio de los últimos 125 años.
Julián Folgar, economista argentino en el Banco Mundial, dijo en X que Argentina está en el máximo histórico. La comparación supera incluso el boom agroexportador de 1910 y el pico sojero de 2011.
Pero el otro lado del cuadro preocupa. Los altos precios del petróleo y la energía presionaron la inflación en EEUU. Eso empujó al alza las tasas de los bonos del Tesoro.
Infobae citó niveles de 5,28% para los bonos a diez años y 5,61% para los de 30 años. A eso se suma el riesgo país argentino, de poco más de 640 puntos.
Con ese cálculo, Argentina tendría que pagar cerca de 11,7% para emitir un bono en dólares a diez años. El propio texto lo define como una tasa altísima.
El dato más sensible está en 2027. El gobierno argentino debe afrontar vencimientos por más de USD 21.000 millones.
Ese cuadro vuelve a mostrar una regla vieja de la política regional. Los gobiernos suelen quedar atados a precios y tasas que no controlan.
Para Milei, la ventana externa luce excepcional. Pero la deuda no perdona. Y el mercado tampoco.
La lectura es clara. Un país no crece con relato, sino con condiciones financieras y productividad. Cuando los términos de intercambio ayudan, el Estado respira.
Cuando las tasas suben, el margen se achica. Allí se juega la verdadera disciplina de cualquier programa económico.