IRAN (Pulso) — Confirmado. Irán consiguió un puesto en el Comité General de la Conferencia General del OIEA. La elección se hizo por voto secreto entre los Estados miembros.
La misión iraní ante el OIEA confirmó el resultado. También sostuvo que la votación rechazó los intentos de Estados Unidos de impedir su participación.
El resultado llegó una semana después de una resolución de la Junta de Gobernadores del OIEA. Ese texto aprobó remitir el caso iraní al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por incumplimientos de no proliferación.
La resolución fue aprobada el 9 de septiembre. Sumó 23 votos a favor, tres en contra y ocho abstenciones. Rusia, China y Níger votaron en contra.
Según el OIEA, la decisión se vinculó con restos de uranio hallados en lugares no declarados antes a los inspectores. El organismo también señaló que Irán no permitió el regreso de sus inspectores a instalaciones afectadas por ataques militares.
Rafael Grossi calificó la falta de información como una preocupación seria para la no proliferación. Pidió corregir la situación con urgencia.
Según estimaciones del OIEA, antes de los ataques Teherán tenía 440,9 kilos de uranio enriquecido hasta el 60%. Ese nivel supera el uso civil habitual, aunque queda por debajo del aproximadamente 90% de grado armamentístico.
La lectura política es clara. Irán recibe un asiento mientras persisten dudas sobre su programa nuclear. Para el lector, eso confirma el peso de la diplomacia multilateral por encima de la rendición de cuentas.
También deja una señal incómoda para los contribuyentes y para la seguridad internacional. Cuando el aparato estatal internacional premia a un gobierno cuestionado, la credibilidad institucional queda bajo presión.


