ARGENTINA (Pulso) — El primer iPhone plegable de Apple podría arrancar en US$2.000. Con configuraciones avanzadas, el precio se acercaría a los US$3.000. Así lo anticipan estimaciones de JPMorgan, Bank of America y Citi.
La versión base incluiría 256 GB de almacenamiento. Los modelos más equipados superarían esa barrera.
«Los precios siguen siendo la principal incógnita y, en nuestra opinión, la variable con mayor probabilidad de determinar la reacción de las acciones», señalaron los analistas de JPMorgan encabezados por Samik Chatterjee.
Para el consumidor argentino, el precio en Estados Unidos no es el costo final. El ingreso por courier suma tributos adicionales.
Desde enero de 2026, los teléfonos celulares importados tienen arancel de importación cero. La medida eliminó el Derecho de Importación Extrazona. Sin embargo, IVA, tasa estadística e impuestos internos siguen vigentes.
El régimen de pequeños envíos permite ingresar productos de hasta US$3.000 por operación. La franquicia cubre los primeros US$400 del valor FOB sin derechos de importación ni tasa estadística.
Para un equipo de US$2.000, el impacto tributario principal proviene de esos otros gravámenes. La estimación total —con IVA, tasa estadística e impuesto interno— llevaría el costo a entre US$2.400 y US$2.800. El monto final varía según el courier utilizado.
Pulso Global observa: el caso ilustra cómo la presión fiscal sobre el consumidor argentino persiste incluso tras la eliminación del arancel extrazona. El arancel cero es un paso en la dirección correcta. Pero mientras IVA e impuestos internos sigan apilándose sobre bienes tecnológicos, el acceso a innovación seguirá siendo un privilegio caro. La desregulación a medias no es desregulación.

