VENEZUELA (Pulso) — Fe y Alegría formalizó una alianza con Fundación Empresas Polar para destinar 131.600 dólares a tres planteles de Caracas.
El acuerdo incluye reconstrucción física y acompañamiento psicoemocional para estudiantes, docentes y orientadores. La prioridad, dijeron los voceros, es asegurar condiciones técnicas de habitabilidad.
El Padre José Gregorio Terán, director general de Fe y Alegría Venezuela, indicó que una evaluación técnica en todo el país detectó daños en 84 de 93 instalaciones inspeccionadas. Agregó que 56 están en zonas críticas y 33 registran daños significativos.
Entre los centros incluidos están la Escuela Técnica La Rinconada, el Colegio Las Mayas y planteles de Antímano. En esa parroquia, el colegio Prisco Villasmil fue el más afectado. Dos módulos deberán ser demolidos por seguridad, y su matrícula será acogida en la Escuela Técnica Industrial San José Obrero.
La institución informó además que 22.800 estudiantes están sin riesgo directo y listos para retomar actividades. También reportó 1.094 estudiantes con afectaciones directas en sus hogares, 283 albergados en refugios y tres ingresados en centros hospitalarios.
La directora general de Fundación Empresas Polar, Daniela Egui, dijo que el tiempo de reconstrucción no está definido. Señaló que depende de peritajes de ingeniería y reparaciones estructurales severas.
El dato de fondo es claro: cuando el aparato público no alcanza, la solución sale del sector privado. Eso no debería ser la norma, pero hoy sostiene el regreso a clases de miles de alumnos.
También queda en evidencia el costo de una infraestructura escolar frágil. Cada retraso en la rehabilitación golpea a familias, docentes y estudiantes. Y traslada al contribuyente, una vez más, la factura de la improvisación estatal.



