ESPAÑA (Pulso) — Confirmado. Un agente de la Guardia Civil fuera de servicio fue agredido en Ceuta durante la madrugada del domingo.
El incidente ocurrió alrededor de las 4:30 en la avenida Cañonero Dato. Según la información disponible, cinco inmigrantes ilegales abordaron al agente cerca de la gasolinera Carranza y le exigieron dinero. Ante su negativa, intentaron robarle. Le propinaron golpes en el rostro y patadas en distintas partes del cuerpo.
La Policía Nacional activó de inmediato un dispositivo de búsqueda. El propio guardia civil colaboró para orientar a los agentes. Minutos después, los cinco sospechosos fueron localizados escondidos en unas escaleras entre la rotonda de la avenida de España y la barriada Junta de Obras del Puerto.
Al detectar la presencia policial, los cinco intentaron huir y opusieron resistencia física. Los agentes lograron detener a tres. Los otros dos escaparon. Los detenidos enfrentan cargos por robo con violencia e intimidación en grado de tentativa y desobediencia grave a la autoridad.
El sindicato Jupol advierte que la Policía recibe más de 200 llamadas diarias relacionadas con delitos. Antes, según su estimación, eran entre 20 y 30. El sindicato reclama mayores refuerzos. La fuente también recoge un atraco ocurrido el sábado: una mujer aseguró haber sido amenazada con un cuchillo y obligada a entregar sus pertenencias.
El episodio expone el costo real de una crisis migratoria sin respuesta institucional suficiente. Los cuerpos de seguridad absorben la presión mientras el aparato estatal no provee los recursos que el propio sindicato exige. El orden público no es un eufemismo: es la condición mínima para que cualquier ciudad funcione.



