UCRANIA (Pulso) — El presidente ucraniano Volodymyr Zelenski destituyó este lunes a Olha Stefanishyna como embajadora de Ucrania en Estados Unidos. Lo hizo mediante decreto oficial.
Stefanishyna ocupaba el cargo desde hacía casi un año. Su salida se enmarca en una reorganización más amplia del gobierno ucraniano. En las últimas semanas, Zelenski ya reemplazó al primer ministro y al ministro de Defensa. Según la fuente, se esperan más cambios diplomáticos.
La propia Stefanishyna confirmó su partida en Facebook. Dijo que la decisión fue personal y la atribuyó a «circunstancias personales». Destacó, según el documento, haber impulsado el suministro de armas estadounidenses y haber «mantenido el apoyo justo cuando el clima político en Washington estaba cambiando y no estaba a nuestro favor».
Sin embargo, medios ucranianos reportaron que la exembajadora enfrenta investigaciones de larga duración sobre presuntas irregularidades en su declaración patrimonial. Según esas fuentes, Stefanishyna habría comunicado al presidente su intención de renunciar el mes pasado. Ella misma anunció que responderá posteriormente a preguntas sobre las circunstancias de su salida.
Kiev no ha anunciado quién ocupará el cargo. La designación será observada de cerca: Washington ha sido el principal respaldo militar y financiero de Ucrania desde el inicio de la invasión rusa.
Confirmado. En desarrollo.
La embajada en Washington no es un puesto menor en tiempos de guerra. Es el canal directo entre Kiev y la administración que decide cuántas armas y cuánto dinero fluyen hacia el frente. Que el cargo quede vacante —sin sucesor nombrado— mientras se debaten el futuro de la ayuda militar y una eventual negociación con Rusia, es una señal de fragilidad diplomática que Kiev no puede permitirse por mucho tiempo. Las razones reales de la salida de Stefanishyna, sean personales o ligadas a los señalamientos patrimoniales, son secundarias frente a esa urgencia estratégica.


