ESPAÑA (Pulso) — El ex presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero reapareció públicamente tras el avance de la investigación judicial que lo tiene imputado por presunta corrupción.
En una entrevista televisiva, evitó aclarar el origen de las joyas halladas en su despacho. Según un informe pericial de la joyería Ansorena y el Instituto Gemológico Español, las piezas están valuadas en 1.323.915 euros.
«Es un regalo personal», afirmó el dirigente del PSOE. Se negó a revelar quién realizó el obsequio ni en qué contexto. Aseguró que dará esa explicación únicamente ante el juez.
Zapatero rechazó que exista «afán patrimonial» en la recepción de las piezas. Reconoció, sin embargo, que aceptarlas «pudo ser un error». Sostuvo además que desconocía su verdadero valor económico.
El ex mandatario también puso en duda la valuación pericial. Anunció que buscará impulsar una segunda pericia para reducir la cifra oficial.
Rechazó asimismo las acusaciones vinculadas al rescate estatal de la aerolínea Plus Ultra. «No hablé con nadie», declaró, según la fuente. Afirmó que sus ingresos provienen exclusivamente de consultorías declaradas ante Hacienda.
Su defensa solicitó la nulidad de las actuaciones impulsadas por la Fiscalía Anticorrupción y busca excluir pruebas del expediente. La causa continúa avanzando.
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El caso ilustra un patrón conocido: el político de izquierda que predica austeridad para el ciudadano y acumula objetos de lujo sin explicación creíble. Joyas de más de un millón de euros no son un regalo de cumpleaños. La negativa a identificar al donante no es discreción; es opacidad ante la justicia. El contribuyente español, que financió años de gasto público bajo Zapatero, merece una respuesta antes de que llegue el turno del juez.


