URUGUAY (Pulso) — La Suprema Corte de Justicia de Uruguay habilitó que la comunidad menonita de Florida tenga cursos dictados desde Estados Unidos. También permitió que sus menores no concurran al sistema educativo uruguayo.
La comunidad está integrada por unas 2 mil personas. Parte de ellas vive en Florida, a 100 kilómetros de Montevideo. Los niños cursan en español e inglés con maestros de la colonia. Esos docentes viajan desde Estados Unidos.
La Administración Nacional de Educación Pública recurrió a la Justicia. Sostuvo que se vulneraba el derecho a la educación de los jóvenes. Pero en las tres instancias analizadas, la comunidad obtuvo la razón, informó El Observador.
La sentencia fue votada por mayoría. Tres de los cinco ministros del máximo tribunal uruguayo la respaldaron. El fallo validó modalidades alternativas como el homeschooling y otras plataformas extranjeras.
El ministro de Educación, José Carlos Mahía, dijo que la decisión «pega fuerte» en la tradición educativa uruguaya. También afirmó que su cartera redacta un proyecto de ley para modificar un artículo de la Ley de Urgente Consideración. Según Mahía, ese artículo sobre la obligatoriedad de enviar a los hijos a la educación pública o privada es «un error».
La defensa de la comunidad sostuvo que la congregación está instalada en una zona de fácil acceso. También dijo que sus integrantes pueden asistir a la iglesia y a su escuela, y que mantienen controles pediátricos y vacunas al día.
El caso deja una señal clara. Cuando el Estado intenta uniformar la educación, la libertad de enseñanza termina en disputa. Aquí, la Justicia puso límites al aparato estatal y defendió una vía distinta para las familias.
El siguiente paso ya está en el plano político. Mahía quiere mover la ley. La discusión ahora no es solo escolar. También toca el derecho de los padres, la autonomía comunitaria y el alcance de la burocracia educativa.


