IRAN (Pulso) — El presidente Donald Trump declaró este miércoles que el Memorando de Entendimiento de Islamabad ha quedado «prácticamente sin efecto». Lo dijo al término de la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara.
El acuerdo interino de 14 puntos fue alcanzado el mes pasado entre Estados Unidos e Irán. Sus objetivos incluían el cese temporal de hostilidades, la reapertura del Estrecho de Ormuz y condiciones para negociaciones más amplias sobre el programa nuclear iraní.
Trump atribuyó el colapso del memorando a «las nuevas acciones militares iraníes». Defendió la respuesta militar estadounidense como necesaria para neutralizar las capacidades estratégicas de Teherán.
«Lo más importante es que gente loca no tenga acceso a armas nucleares, y eso es lo que hemos conseguido», afirmó Trump según la fuente. También declaró: «Irán no puede tener un arma nuclear. Lo llamo 'desnuclearizar Irán', y eso es lo que ha pasado».
El mandatario aseguró además que las reservas iraníes de uranio altamente enriquecido permanecen fuera del alcance del régimen tras los recientes bombardeos estadounidenses.
Pakistán, mediador en las negociaciones originales, instó a ambas partes a respetar los compromisos del memorando. Su cancillería lo calificó de «base duradera para el entendimiento, el respeto mutuo y la prosperidad compartida».
Desde la ONU, el secretario general António Guterres expresó alarma por la reanudación de los combates en el Golfo. Su portavoz Stéphane Dujarric advirtió que los eventos recientes «ponen en riesgo los avances diplomáticos alcanzados recientemente». Guterres pidió a ambas partes retomar el diálogo de forma urgente.
La administración Trump sostiene que cualquier negociación futura deberá garantizar de forma verificable el abandono definitivo de las aspiraciones nucleares iraníes.
Confirmado. En desarrollo.
Lectura de la casa: La postura de Trump es coherente con una lógica de disuasión real: un régimen que reanuda acciones militares mientras negocia no merece el beneficio de la duda diplomático. Que Pakistán y Guterres pidan moderación es comprensible, pero la historia de los acuerdos con Teherán habla por sí sola. La prioridad —un Irán sin armas nucleares— es la única que protege la estabilidad del Golfo y el comercio internacional. El precio de la ingenuidad lo pagan los contribuyentes y los mercados.

