ESTADOS UNIDOS (Pulso) — Washington, 14 de julio. Confirmado. Donald Trump anunció este lunes que Estados Unidos tomará el control del estrecho de Ormuz.
El mandatario lo publicó en Truth Social y lo amplió en una entrevista con Fox News. El mensaje fue directo: «El estrecho de Ormuz está ABIERTO y seguirá estándolo, con o sin Irán».
Tres puntos clave del anuncio:
- Bloqueo iraní restablecido. Solo impedirá el paso de buques o clientes iraníes. El resto de países tendrá «uso justo y libre». - Tasa del 20%. EE.UU. cobrará ese porcentaje sobre toda la carga transportada por la zona. Trump lo enmarcó como reembolso por costos de seguridad. No precisó el mecanismo de recaudación. - Nuevos bombardeos. El CENTCOM confirmó una ronda de ataques contra sistemas de defensa aérea, radares costeros y capacidades de misiles y drones iraníes durante la noche del domingo al lunes.
Trump citó un acuerdo previo con Teherán como detonante: «Teníamos un acuerdo y lo rompieron. Siempre lo rompen».
Irán respondió de inmediato. El comando Khatam Al-Anbiya advirtió que Teherán «bajo ninguna circunstancia» permitirá interferencia estadounidense en el manejo del estrecho. La Guardia Revolucionaria reivindicó ataques contra bases de EE.UU. en Bahréin, Kuwait, Jordania y Omán. El Ministerio de Exteriores iraní confirmó gestiones con Qatar, Omán y Pakistán para contener la escalada.
El estrecho mide apenas 33 kilómetros en su punto más angosto. Antes del conflicto, cerca del 20% del comercio global de hidrocarburos lo atravesaba a diario. Los precios del petróleo repuntaron al inicio de la jornada bursátil, según La Tercera, aunque permanecen por debajo del máximo registrado en el punto álgido del conflicto.
Lectura de la casa. La jugada de Trump es clásica en su lógica: convertir una obligación de seguridad gratuita en un activo cobrable. Durante décadas, el contribuyente estadounidense financió la protección de rutas energéticas de las que otros se beneficiaron sin costo. La tasa del 20% cambia ese modelo. El riesgo real es la implementación: cobrar a buques de terceros países en aguas disputadas exige músculo naval y voluntad diplomática sostenida. Lo primero, EE.UU. lo tiene. Lo segundo, dependerá de cuánto dure la presión sobre Teherán.


