ESTADOS UNIDOS (Pulso) — Donald Trump lanzó una advertencia directa contra Irán y los hutíes de Yemen. Lo hizo a través de su red Truth Social.
El detonante: disparos hutíes contra dos petroleros saudíes en el mar Rojo. Los rebeldes, según la fuente El Universal, afirmaron haber atacado a los navíos porque no acataron el bloqueo que mantienen en la zona.
«Que este mensaje sirva para dejar claro que, si vuelven a hacerlo, Estados Unidos responsabilizará a Irán, dado que los hutíes actúan como sus representantes o agentes, e impondrá un severo castigo militar tanto a Irán como a los propios hutíes», escribió Trump.
El mandatario recordó que hace un año Washington atacó posiciones hutíes por su interferencia en el comercio marítimo. Señaló que desde entonces «habían actuado de manera muy responsable». Ahora, dijo, «han vuelto a las andadas».
La advertencia llega un día después de que Estados Unidos y Arabia Saudita firmaran un acuerdo de cooperación nuclear civil. Trump condicionó ese pacto a que el reino normalice relaciones con Israel, en el marco de los Acuerdos de Abraham. También aclaró que el convenio no contempla enriquecimiento de uranio por parte saudita.
Riad, por su parte, prometió proteger sus buques con «todos los recursos necesarios», según la fuente.
Según El Universal, los ataques hutíes representan el enfrentamiento directo más grave desde el inicio en 2022 de un proceso de acercamiento entre saudíes y hutíes mediado por la ONU.
El mar Rojo es corredor clave para el transporte de petróleo y mercancías entre Asia, Europa y Medio Oriente.
Lectura de la casa. La advertencia de Trump aplica una lógica clara: quien financia y dirige al proxy, responde por sus actos. Esa doctrina de responsabilidad directa es exactamente lo que la presión máxima sobre Teherán requiere. Cada ataque hutí sin consecuencias para Irán es un subsidio gratuito al régimen de los ayatolás. El comercio libre necesita rutas seguras; la seguridad de esas rutas tiene un precio, y Trump acaba de recordarle a Teherán quién lo cobra.


