RUSIA (Pulso) — Confirmado. Rusia abrió formalmente la campaña para las elecciones legislativas de septiembre con la detención del opositor Borís Nadezhdin en Moscú.
La policía lo trasladó a una comisaría para interrogarlo. La acusación: haber difundido símbolos considerados extremistas en un video publicado en redes sociales.
Nadezhdin rechazó el cargo. Según él, el procedimiento busca impedir su participación en los comicios parlamentarios.
El dirigente ganó notoriedad en 2024. Intentó competir en las elecciones presidenciales con una plataforma contraria a la guerra en Ucrania. La Comisión Electoral Central invalidó parte de sus firmas y le bloqueó la candidatura.
Desde entonces continuó activo. Había anunciado su intención de presentarse a la Duma Estatal en estas elecciones.
La campaña fue habilitada por decreto del presidente Putin. Los comicios renovarán los 450 escaños de la Cámara Baja. La Duma está dominada actualmente por el partido oficialista Rusia Unida.
Representantes opositores señalaron que el arresto refleja las dificultades de los críticos del Kremlin para competir. Las autoridades negaron motivación política y sostienen que el procedimiento responde a la legislación sobre extremismo.
Serán las primeras elecciones legislativas desde los comicios presidenciales de 2024. Se celebran con la guerra en Ucrania en curso y con restricciones documentadas a distintos sectores de la oposición.
Pulso Global observa el patrón. Un opositor conocido, bloqueado ya en 2024, detenido el primer día de campaña: el aparato estatal ruso no deja margen para la competencia real. El principio en juego es elemental: sin candidatos libres, no hay elección.


