COLOMBIA (Pulso) — El Congreso recibió el proyecto de ley «Volar a Precio Justo». La propuesta cambia reglas de venta, sobreventa y compensación en el mercado aéreo.
Los promotores buscan que el pasajero conozca desde el comienzo el precio real del vuelo. También quieren frenar alzas durante la compra por cobros adicionales.
La iniciativa plantea un límite de 5% de la capacidad del avión para la sobreventa de pasajes. Si el pasajero es afectado, habría compensación automática en efectivo o transferencia electrónica.
Ese pago debería entregarse dentro de las 48 horas siguientes al incidente. El monto variaría según el retraso con el que llegue a destino.
La propuesta fija tres rangos. Hasta una hora: 30 % del valor del trayecto, con mínimo de 10 UVB. Entre una y tres horas: 100% del valor del trayecto, con mínimo de 20 UVB. Más de cinco horas o sin alternativa: 300%, con mínimo de 60 UVB y máximo de 300 UVB.
El proyecto también busca aumentar la competencia en el mercado aéreo. Para eso, permitiría una mayor participación de operadores, incluidas aerolíneas extranjeras en vuelos domésticos bajo un esquema de cabotaje regulado.
Las compañías extranjeras tendrían que abrir sucursal en Colombia. También quedarían sometidas a normas societarias, tributarias, laborales y de protección al consumidor.
Los impulsores son David Alejandro Toro Ramírez, Miguel Ángel Rubio Bravo, Renso Alexander García, Ana Leidy Erazo e Isabel Cristina Zuleta. El trámite ahora sigue en el Congreso.
El debate toca un punto sensible: quién asume el costo de las fallas comerciales. La propuesta traslada más carga a las aerolíneas y menos a los pasajeros.
También pone presión sobre un sector donde la transparencia de precios pesa más que el discurso de mercado. Si avanza, el usuario gana claridad; el aparato regulatorio gana más poder sobre las aerolíneas.

