PERÚ (Pulso) — El Gobierno de Perú eliminó este viernes la posibilidad de realizar reservas previas para visitar Machu Picchu.
La decisión llega tras detectar que la plataforma digital dejaba entradas apartadas que luego no se usaban. Eso impedía que otros visitantes compraran sus boletos directamente.
En conferencia de prensa, el ministro de Cultura, Alberto Beingolea, dijo que la medida comenzará a aplicarse en diez días. También señaló que el sistema solo permitirá comprar entradas nominales. Cada una quedará vinculada a una identificación.
Beingolea informó que, tras analizar casi 210.000 reservas, 131.626 fueron anuladas después. Eso equivale a un 62,9%.
«Si ingresas ahora, no encuentras entradas hasta diciembre. Uno puede reservar varias entradas y estas quedan bloqueadas», señaló Beingolea.
El ministro explicó que el cambio busca destrabar la demanda de turistas. Dijo además que el sistema mantendrá los límites de aforo. También conservará las mil entradas que se venden físicamente cada día en Machu Picchu Pueblo.
El ministro de Comercio Exterior y Turismo, Rogers Valencia, agregó que la llegada de turistas está un 2,5% por debajo del año pasado. También está casi un 15% por debajo de 2019.
Lectura editorial
La medida corrige una distorsión básica del mercado de boletos. Si una reserva bloquea inventario y luego se cae, pierde el usuario y pierde el visitante que sí quería pagar.
El cambio favorece la libre compra y castiga el acaparamiento improductivo. También recuerda que el turismo necesita reglas simples, no plataformas que encarecen el acceso por ineficiencia administrativa.



