ESTADOS UNIDOS (Pulso) — Los mexicanos residentes en Estados Unidos pueden tramitar o renovar su pasaporte en consulados de México y en la Sección Consular de Washington. La red diplomática permite hacer el proceso sin viajar a México.
Antes de acudir, el solicitante debe programar una cita en la plataforma oficial. La cita es gratuita. Pero el turno es individual. Se requiere una cita por cada persona.
Según la información oficial, la normativa contempla una reducción de la mitad del precio para mayores de 60 años, personas con discapacidad y trabajadores agrícolas dentro del programa correspondiente con Canadá. Para quienes sí acceden al beneficio, la tarifa indicada es de US$104,50.
El descuento no aplica igual en todas las vigencias. En particular, los trabajadores agrícolas no pueden usar la reducción del 50% para obtener el pasaporte de diez años.
Para adultos que solicitan el pasaporte por primera vez, se pide acreditar la nacionalidad con documentos como pasaporte mexicano anterior, acta de nacimiento o carta de naturalización. También deben presentar una identificación oficial vigente.
En las renovaciones, el solicitante debe llevar el pasaporte anterior. Si fue robado, perdido o destruido, debe presentar el acta correspondiente y completar el formato pedido por la oficina consular.
En el caso de menores, se exige acreditar la nacionalidad mexicana con un documento probatorio, además de una identificación con fotografía. Padres o tutores deben presentar identificación vigente y autorizar presencialmente mediante el formato OP-7.
El pago de los derechos se realiza en la oficina consular durante el turno. Después de verificar la documentación, el pasaporte se entrega ese mismo día.
El dato central es claro: el Estado mexicano mantiene una rebaja para ciertos grupos, pero conserva un trámite presencial y reglado. La lógica es de servicio consular, no de excepción política. Para el contribuyente y para el ciudadano, la clave sigue siendo la misma: reglas claras, costo definido y documentación completa.


