UCRANIA (Pulso) — Un dron ruso impactó este domingo contra la locomotora de un tren de pasajeros ucraniano. Ocurrió a unos dos kilómetros de la frontera con Polonia, en Volinia.
No hubo heridos. El tren cubría la ruta entre Kiev y Varsovia. Fue alcanzado cerca del paso fronterizo de Yahodyn.
La empresa estatal Ukrzaliznytsia informó que sus equipos detectaron antes la amenaza. La alerta a la tripulación permitió tomar medidas de seguridad.
Poco antes, había pasado por la misma zona un tren diplomático. Viajaban Boris Johnson, Carl Bildt y otros representantes occidentales. David Petraeus también estaba en las inmediaciones. No está confirmado que Rusia buscara a esa delegación.
Las Fuerzas Aéreas ucranianas informaron que durante la noche fueron lanzados 453 drones de distintos tipos. Otro ataque ruso alcanzó un camión cerca del paso Yahodyn-Dorohusk.
Ucrania denunció que los ataques contra el sistema ferroviario se producen de manera sistemática. Ukrzaliznytsia señaló que era el segundo día consecutivo de ataques contra la infraestructura ferroviaria.
Las autoridades polacas activaron aviones de combate y reforzaron su defensa aérea. Confirmaron que ningún objeto ruso ingresó en el espacio aéreo polaco. También se interrumpió temporalmente el funcionamiento de algunos pasos fronterizos con Ucrania.
El hecho vuelve a mostrar el costo directo de la guerra sobre la infraestructura civil y sobre la conectividad con Europa. Cuando la red ferroviaria queda bajo presión, el impacto cae sobre pasajeros, logística y comercio.
La cercanía con territorio de la OTAN eleva además el riesgo político. Cada ataque en esa franja endurece la tensión regional y obliga a más gasto en seguridad. La estabilidad de las rutas es un interés estratégico, no un detalle secundario.
