El barril de petróleo Brent subió 9,59% este lunes, hasta $83,30 dólares. El WTI avanzó 9,4%, hasta $78,14 dólares. Ambos movimientos reflejan la última escalada entre Washington y Teherán.
El presidente Donald Trump anunció que restablecerá el bloqueo naval a Irán. Además, Washington cobrará un 20% en concepto de compensación por proteger buques que transitan por el estrecho de Ormuz. La medida no es un peaje general: según Trump en Truth Social, «el bloqueo iraní solo impide que los barcos iraníes o sus clientes entren o salgan. Todos los demás países tendrán un uso justo y libre del estrecho».
El Mando Central de EE. UU. (Centcom) confirmó que «hará cumplir el bloqueo contra los barcos que transiten hacia o desde los puertos y zonas costeras de Irán». Prometió, al mismo tiempo, seguir «apoyando el flujo del tráfico para todos los buques que no violen el bloqueo».
La tensión escala desde la semana pasada. Trump dio por acabado el acuerdo marco del alto el fuego que él mismo firmó el 17 de junio, ante los persistentes ataques de Teherán a barcos en Ormuz. Fuerzas estadounidenses informaron haber atacado el fin de semana aproximadamente 140 objetivos militares iraníes con municiones de precisión.
Irán declaró el estrecho cerrado «hasta nuevo aviso» en respuesta a los ataques. Sin embargo, Trump afirmó que «el estrecho de Ormuz está abierto y seguirá abierto, con o sin Irán». Por esa vía transitaba el 20% del crudo mundial, según la fuente.
La Organización Marítima Internacional (OMI) señaló que «no existe ningún fundamento jurídico que permita introducir peajes obligatorios por transitar por un estrecho». El analista Henry Hoffman, de Catalyst Energy Infrastructure Fund, advirtió en nota recogida por The Wall Street Journal que la prima de riesgo en petróleo, productos refinados y gas natural licuado será «más persistente de lo que el mercado asignaba tras el alto el fuego».
Pulso Global observa: la combinación de bloqueo naval, cobro por protección y cierre iraní reordenará los flujos energéticos globales. El costo lo pagará el consumidor final. Cada día de incertidumbre en Ormuz es un impuesto invisible sobre la economía mundial.


