COLOMBIA (Pulso) — Confirmado. Gustavo Petro defendió a María José Pizarro tras el fallo del Consejo de Estado contra Iván Name.
El alto tribunal decretó la muerte política de Name. Según la providencia, él se prestó para una jugada que permitió a Pizarro asumir la presidencia y avanzar en la reforma pensional.
Petro dijo que el ataque contra Pizarro busca «crear la matrix falsa sobre la aprobación de nuestra Ley de Reforma Pensional». También sostuvo que quieren «quitar el derecho a la pensión».
El expresidente afirmó que Name «nunca perteneció a la bancada de gobierno». Añadió que se dedicó a «oponerse y obstaculizar» sus propuestas. También dijo que Name saboteó el debate de la reforma pensional durante 8 meses.
En la sentencia, el Consejo de Estado reconstruyó al menos 16 sesiones del Senado entre el 28 de febrero y el 23 de abril de 2024. El documento señala que Name se ausentó al menos en 14. También registra que Pizarro condujo varias de esas sesiones.
La providencia incluye un aparte en el que se lee que Name habría cedido el poder a Pizarro, «a sabiendas de las consecuencias de su conducta». El texto añade que esa conducta fue «indigna de un congresista» y transgredió la moralidad pública.
El fondo del asunto es claro. Aquí hay un choque entre el relato político y una decisión judicial. Y, como siempre, el costo final termina cayendo sobre el sistema institucional y sobre el dinero de los contribuyentes.
Si la reforma pensional queda bajo sospecha jurídica, el golpe no será solo para los partidos. También será para la seguridad jurídica. Sin reglas claras, la burocracia gana terreno y la confianza pierde valor.



