BRASIL (Pulso) — Santos clasificó a cuartos de final de la Copa de Brasil. Venció a Clube do Remo como visitante por la mínima diferencia.
El gol lo marcó Rony. Neymar, que entró en el segundo tiempo, dio la asistencia.
El partido de ida había terminado 0-0. Remo necesitaba ganar en casa para avanzar. No lo logró.
Camino a los vestuarios, Neymar se burló de los dirigentes rivales. Les celebró la victoria en la cara. Miembros del cuerpo técnico intentaron contenerlo.
El momento se hizo viral en la prensa brasileña.
Tonhão, presidente del Remo, reaccionó con dureza. «Santos no necesita de esto. Y ese vagabundo de Neymar, que es idolatrado por un montón de niños, hizo sus payasadas y encima vino a provocar», dijo según la fuente.
Afuera del estadio, hinchas del Remo rodearon el vehículo de Neymar. Las autoridades intervinieron para evitar que la situación escalara.
Cuca, técnico de Santos, explicó por qué el «10» fue suplente. «No es lo ideal, aunque esté acostumbrado. Analicé la situación y tomé la decisión», afirmó. Agregó que Neymar «llegó a las dos de la tarde» y que ya había decidido el lunes mantenerlo en el banco.
Santos enfrentará a Atlético Mineiro en cuartos de final.
Confirmado. La clasificación es un dato positivo para el club. Pero la imagen que viajó por Brasil no fue la del gol ni la de la asistencia. Fue la de un jugador que elige la provocación cuando el resultado ya está sellado. El deporte de alto rendimiento premia los resultados; el carácter, también se mide.


