ESTADOS UNIDOS (Pulso) — MIAMI.- La llegada de Lionel Messi a Inter Miami despierta interés en la ciudad y en la MLS. El contrato sería por tres temporadas, renovable año a año.
El valor estimado del primer año sería de 60 millones de dólares. Además, incluiría la propiedad de una participación minoritaria en la franquicia.
Según los informes, las negociaciones también incluyen una participación en las ganancias de dos socios de la MLS: Apple y Adidas. La marca alemana es patrocinadora de Messi desde 2007.
Adidas renovó a principios de año su contrato como proveedor exclusivo de la vestimenta de la MLS hasta 2030. Esa operación fue valorada en 830 millones de dólares.
Apple, por su parte, adquirió los derechos audiovisuales de la MLS en todo el mundo por diez años, a cambio de 2.500 millones de dólares. La campaña 2023 de la liga ya es transmitida de manera completa por Apple.
El pase de temporada cuesta 14.99 dólares al mes. La opción anual vale 99 dólares. No hace falta estar adherido al cable tradicional para acceder.
La AFA también aparece en el tablero. Desarrollará su expansión internacional en Estados Unidos con el anuncio de la construcción de un centro de entrenamiento. Además, empezó hace pocas semanas una estrategia de contenidos en inglés.
La MLS funciona con un tope salarial particular. Los sueldos no los pagan los clubes sino la propia liga. Messi será uno de los jugadores franquicia y su salario excederá el límite presupuestario del campeonato y del Inter Miami.
Para la actual temporada 2023, el tope salarial se fijó en 5.200.000 dólares por equipo. Además, cada club puede gastar 1.900.000 dólares en fondos de asignación general y otros US$2.700.000 en fondos de asignación específicos.
Esto es lo que se sabe. La operación muestra cómo el fútbol moderno mezcla espectáculo, marcas globales y reglas diseñadas para contener el gasto. Cuando una liga necesita excepciones para atraer figuras, el mercado manda más que la burocracia deportiva.
También queda claro que Apple y Adidas no solo venden camisetas o suscripciones. Capturan valor sobre una estrella que empuja audiencias, negocio y proyección internacional. La pregunta de fondo es quién gana más con ese esquema: el aficionado, la franquicia o las grandes corporaciones.



