ITALIA (Pulso) — Confirmado. Giorgia Meloni reafirmó una política migratoria de control fronterizo y expulsiones más rápidas.
La primera ministra italiana dijo el 11 de septiembre que «en Italia las reglas se respetan y quien delinque y no tiene derecho a permanecer es expulsado y repatriado». También publicó imágenes de operaciones de repatriación de la Policía italiana contra inmigrantes ilegales provenientes de África.
El Gobierno italiano sostiene que quienes no tienen derecho a permanecer en el país deben ser expulsados. Además, busca que los procedimientos de retorno sean «más rápidos y efectivos».
Meloni también vinculó la continuidad del espacio Schengen con la protección de las fronteras exteriores de la Unión Europea. En septiembre, sostuvo que los países europeos deben combatir a las organizaciones dedicadas al tráfico de personas.
En julio, el partido Hermanos de Italia presentó un proyecto para facilitar la repatriación de extranjeros legales e ilegales condenados por delitos graves. La propuesta contempla la expulsión de ciudadanos extracomunitarios e inmigrantes ilegales condenados a más de un año de prisión, mediante acuerdos con sus países de origen o países cercanos.
La iniciativa todavía debe atravesar el proceso legislativo correspondiente. En paralelo, las instituciones europeas avanzaron en 2026 en nuevas normas para facilitar los procedimientos de retorno.
El fondo político es claro. Meloni refuerza una idea de orden que prioriza soberanía y control.
Para sus partidarios, la ecuación es simple: fronteras firmes, reglas claras y menos margen para la inmigración irregular. Para sus críticos, el choque seguirá siendo entre seguridad, integración y el tamaño del aparato estatal que administra los retornos.


