ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Reino Unido volvió a mencionar a Malvinas ante la ONU por primera vez desde 1982.
La referencia la hizo el primer ministro británico, Andy Burnham, durante su discurso ante la Asamblea General. La fuente sostiene que fue la primera vez desde 1982 que un primer ministro del Reino Unido llevó la cuestión a una intervención ante Naciones Unidas.
La respuesta argentina llegó minutos después. Pablo Quirno ejerció el derecho a réplica y reivindicó la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
Quirno también recordó que esos territorios permanecen bajo ocupación británica desde 1833. Además, reiteró la disposición argentina a reanudar negociaciones bilaterales sustantivas con el Reino Unido.
Horas antes, Javier Milei había reclamado ante la ONU la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. También pidió reanudar las negociaciones con Londres.
El hecho devuelve a la agenda internacional una disputa que lleva décadas sin una mesa de negociación activa. Para la Argentina, el dato político es claro: el reclamo volvió al centro del foro más visible del sistema multilateral.
Para Londres, la referencia reabre un frente que combina soberanía, diplomacia y costo político. En ese terreno, la presión ya no depende solo del discurso argentino. También depende de la disposición británica a sentarse a negociar.
La escena importa porque el Estado argentino volvió a empujar su posición en una tribuna global. En un conflicto de soberanía, la visibilidad internacional sigue siendo una herramienta de peso. Y cuando el reclamo entra de nuevo en la agenda, la responsabilidad de responder pasa al otro lado del Atlántico.

