FRANCIA (Pulso) — El Tribunal de Apelación de Francia redujo la inhabilitación de Marine Le Pen de cinco años a 15 meses. La condena original, dictada el 31 de marzo de 2025, le impedía presentarse en 2027. Ahora el obstáculo legal desapareció.
El tribunal también rebajó la pena de prisión de cuatro a tres años en suspenso. Añadió un año de vigilancia con brazalete electrónico. Al computarse la inhabilitación desde la sentencia de primera instancia, la sanción expiraría antes del inicio de la campaña presidencial.
La presidenta del tribunal, Michèle Agi, reconoció que los hechos eran graves. Señaló el monto de los fondos presuntamente malversados y la condición de representantes públicos de los imputados. Sin embargo, el tribunal invocó proporcionalidad y el derecho ciudadano a elegir libremente a sus representantes.
Horas después del fallo, Le Pen compareció en TF1 junto al presidente de Agrupación Nacional, Jordan Bardella. Confirmó su candidatura sin ambigüedades: «Sí, seré candidata a las elecciones presidenciales». Anunció además que recurrirá ante el Tribunal de Casación para revertir completamente la condena.
Le Pen aseguró que Bardella ocuparía el cargo de primer ministro si llega a la presidencia. «Somos un dúo ganador», declaró, según la fuente. Ambos descartaron rivalidad interna.
El caso gira en torno al supuesto desvío de aproximadamente 4,4 millones de euros entre 2004 y 2016 mediante contratos considerados ficticios. Según la acusación, esos fondos europeos financiaron actividades del entonces Frente Nacional. Junto a Le Pen fueron condenados otros diez dirigentes, entre ellos el alcalde de Perpiñán, Louis Aliot.
Pulso Global observa: el fallo restaura la soberanía del votante francés. Millones de ciudadanos podrán elegir —o rechazar— a su candidata sin que un tribunal lo decida por ellos. El principio de proporcionalidad que invocó el tribunal es precisamente el que los sistemas de libre elección exigen. Lo que sigue ahora es político, no judicial.


