ESTADOS UNIDOS (Pulso) — Diego Kochen está en la convocatoria de Estados Unidos para el amistoso ante Perú, confirmado para el 26 de septiembre en Orlando.
El portero, formado en La Masía, explicó que el partido tendrá una carga personal. «El lugar donde creció mi madre y donde tengo a toda mi familia», dijo a Telemundo Deportes. También afirmó: «Le tengo mucho cariño al país porque está dentro de mi sangre».
Kochen añadió que medirse con la selección peruana será un desafío útil para su crecimiento. «Nada mejor en este mundo que competir con jugadores [peruanos] que están en un alto nivel», señaló.
El vínculo con Perú aparece por vía materna. La fuente también menciona que el guardameta tiene vínculos venezolanos por el lado paterno.
En paralelo, el portero sostuvo que su elección deportiva ya estaba orientada hacia Estados Unidos, país en el que nació. Su presencia en el campo dependerá de la decisión de Mauricio Pochettino.
La lectura es clara. El fútbol sigue captando talento con raíces cruzadas, pero la decisión final es individual. En este caso, Kochen ya eligió una camiseta, aunque conserve un lazo emocional con Perú.
También queda expuesta una realidad incómoda para cualquier federación: el talento joven compite en un mercado abierto de selecciones. Quien llega antes, convence mejor y ofrece un proyecto más sólido, suele llevarse el jugador. Así funciona el mérito, no el sentimentalismo.



