ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Axel Kicillof viajó a Nueva York y mantuvo reuniones con representantes de fondos y ejecutivos de compañías.
En esos encuentros, cuestionó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, RIGI, impulsado por el Gobierno nacional. La administración bonaerense presentó la agenda como una oportunidad para mostrar «posibilidades de desarrollo productivo, innovación e infraestructura».
Kicillof sostuvo que se necesita «una política industrial» que no pondere a un sector sobre otro. Dijo que debe abarcar grandes y pequeñas empresas. También pidió empleo de calidad y cuidado del medio ambiente y los recursos naturales.
Más tarde, en una actividad en The New School, insistió en que Argentina tiene recursos naturales, capacidades productivas, sistema científico y tradición industrial. Según dijo, esas condiciones no se aprovechan porque las políticas de Milei están «en las antípodas» de las necesidades de desarrollo.
El viaje ocurre mientras el gobernador busca fortalecer su perfil nacional de cara a 2027. También intenta construir el frente opositor.
Desde esta redacción, el punto central es claro: el debate no pasa solo por un esquema de incentivos. También pasa por qué modelo permite atraer capital, sostener empleo y cuidar la libertad de empresa.
El RIGI apunta a dar señales a grandes inversiones. Kicillof, en cambio, vuelve a poner en discusión el alcance de esas reglas. Para el contribuyente y para el empleo privado, la pregunta es si más intervención estatal mejora o frena el capital que hoy necesita la economía.