CHILE (Pulso) — Confirmado. José Antonio Kast afirmó que su Gobierno logró un «control casi total de la inmigración ilegal».
Lo dijo en una entrevista con Bloomberg, al cierre de su gira por Estados Unidos. La base de su mensaje fue un dato oficial: entre enero y agosto de 2026, la PDI y el Sermig detectaron 286 extranjeros intentando ingresar irregularmente. En el mismo período de 2025 habían sido 4.393. La caída alcanza el 93%.
El descenso fue más fuerte en Colchane, uno de los principales puntos de la frontera con Bolivia. Allí las detecciones bajaron de 4.087 a 85. En Chacalluta hubo 191 casos. En Chungará, cuatro. En Ollagüe, cuatro. En Visviri, dos.
También bajaron las reconducciones inmediatas. La PDI informó que pasaron de 2.553 entre enero y agosto de 2025 a 205 en 2026. La reducción fue de 85%.
Kast dijo además que la recuperación de relaciones consulares con Venezuela podría ayudar a organizar vuelos de expulsión y retornos voluntarios. Tras reunirse en Nueva York con Delcy Rodríguez, sostuvo que una mejora de la economía venezolana podría incentivar el regreso de ciudadanos venezolanos que hoy viven en Chile.
El dato central favorece una idea simple: cuando el Estado refuerza la frontera, baja el ingreso ilegal detectado. Eso importa para la seguridad y para el orden migratorio.
Pero el alivio no debe confundirse con cierre total. El propio material citado por medios chilenos advierte que aún existen más de 75.000 órdenes de expulsión pendientes. El desafío sigue siendo convertir control en política duradera, sin dejarle el costo al contribuyente ni a la burocracia.



