USA (Pulso) — Harry Kane reveló haber jugado golf con Donald Trump en Palm Beach, Florida.
Según el jugador, Trump lo invitó personalmente. «Cuando el presidente te invita a algún lugar, es una experiencia bastante surrealista solo conocerle y jugar con él», declaró Kane, según citó el New York Post.
Kane también elogió el nivel del mandatario en el campo. «Su golf es bastante bueno, para ser honesto. Espero poder jugar tan bien como él cuando tenga su edad», añadió. «Experiencia única. Agradecido de que me invitara».
Trump respondió con palabras similares ante la prensa. «Creo que Kane es un gran jugador. Jugué golf con él y me cae muy bien. También es buen golfista. Es realmente genial», dijo el presidente, según ESPN.
La fuente que recoge estas declaraciones corresponde a un artículo publicado en 2026, en el contexto del Mundial de ese año. Los datos estadísticos de Kane y Haaland mencionados en dicho artículo —goles en el torneo, registros históricos, resultados de partidos— pertenecen a ese evento futuro y no son aplicables al momento presente.
El encuentro en el campo de golf, según la fuente, ocurrió «hace aproximadamente un año y medio» contado desde 2026, lo que situaría la partida en torno a 2024 o principios de 2025.
Confirmado. Lo que sí queda claro: entre el presidente y el delantero existe una relación cordial, construida lejos de los estadios.
Desde Pulso Global, el episodio ilustra algo que el progresismo deportivo prefiere ignorar: los atletas de élite, libres de presiones institucionales, no rehuyen al líder más criticado del mundo libre. Kane no pidió disculpas. Simplemente agradeció la invitación. Eso, en el clima cultural actual, es en sí mismo una declaración.


