ARGENTINA (Pulso) — El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, viajará a la Argentina en noviembre para reunirse con Javier Milei. Será la primera visita al país de un funcionario estadounidense de ese rango en casi una década.
Por ahora, no fueron definidos la fecha exacta, el lugar del encuentro ni los temas de agenda. La visita se producirá en un contexto de acercamiento político y económico entre Buenos Aires y Washington.
Milei y Vance ya tuvieron un primer contacto presencial en octubre de 2025, durante una visita oficial del presidente argentino a la Casa Blanca. Allí, Milei se reunió con Donald Trump y saludó a Vance.
El antecedente más reciente de una visita de ese nivel fue en abril de 2017, cuando el entonces vicepresidente estadounidense Mike Pence llegó a la Argentina y fue recibido por Mauricio Macri en la Quinta de Olivos.
La relación bilateral avanzó también en el plano financiero y comercial. La administración Trump ofreció al Gobierno de Milei un paquete de asistencia financiera de USD 20.000 millones para estabilizar el mercado cambiario. Luego, Argentina y Estados Unidos firmaron un amplio acuerdo comercial bilateral.
Más tarde, en marzo de 2026, el Tesoro estadounidense anunció un paquete de financiamiento de aproximadamente USD 7.000 millones, destinado a obras de infraestructura en Argentina y a acelerar exportaciones de materias primas, minerales y energía hacia el Atlántico.
En septiembre de 2026, Milei participó junto a Trump de una sesión extraordinaria del Escudo de las Américas, la coalición de seguridad impulsada por la Casa Blanca contra el narcotráfico y el crimen organizado. Allí, Trump habló de «una gran victoria en Argentina».
Para la Casa Rosada, el vínculo con Washington es un eje central de la política exterior. Milei destacó «la relación especial» con Trump y lo calificó como «un aliado clave».
La lectura es clara. El Gobierno obtiene respaldo externo en un frente sensible para los mercados. También gana peso político en la región. Para los contribuyentes y para la economía real, el dato clave es la previsibilidad que aporta un vínculo más estrecho con Estados Unidos.
También queda en evidencia qué tipo de orden busca Milei. Menos aislamiento, más comercio y más coordinación con las democracias de mercado. Esa es la señal que ahora vuelve a enviar Washington.


