Gianni Infantino cerró el Mundial de Norteamérica con casi 15.000 millones de dólares en ingresos y 6,6 millones de espectadores en estadios. Se declaró intocable.
Dos semanas después, su presidencia tambalea.
El martes pasado, Infantino anunció un plan para abrir el Mundial y otras competiciones de la FIFA a la inversión privada. Tres días más tarde, lo retiró ante la falta de apoyos. La UEFA votó en bloque para bloquearlo. Sectores de la Concacaf se sumaron al rechazo.
«Hace apenas una semana, Infantino estaba en la cima de su gloria. Hoy nos preguntamos si llegará al final del mes», declaró a la AFP Michael Payne, exresponsable de marketing del Comité Olímpico Internacional. «¡Por un orgullo desmesurado!», añadió.
«No creo que hayamos asistido nunca antes a una caída tan rápida de un dirigente deportivo», agregó Payne.
Según medios especializados, la UEFA y sectores de la Concacaf contemplan presionar por una dimisión o una moción de censura. El canadiense Victor Montagliani, presidente de la Concacaf y vicepresidente de la FIFA, podría presentarse como candidato con respaldo europeo. La fecha límite de candidaturas está fijada para el 18 de noviembre, antes de las elecciones de marzo de 2027.
Terrence Burns, exestratega de marketing en candidaturas mundialistas, califica la posición de Infantino como «precaria» pero no irremediable. Señala que África y Oceanía podrían «decantar la balanza», al haber sido menos críticas con su gestión y contar con numerosas federaciones beneficiadas por sus promesas de desarrollo.
Según The Guardian, Infantino conservaba el respaldo de 200 de las 211 federaciones. Ese mapa, según la fuente, cambió en días.
Pulso Global observa que la crisis expone una tensión estructural en el deporte global: cuando un organismo supranacional concentra poder sin contrapesos reales, la caída puede ser tan vertical como el ascenso. La retirada del plan no resuelve el problema de gobernanza; solo pospone el ajuste de cuentas. Las elecciones de 2027 dirán si el fútbol elige renovación o continuidad bajo presión.


