Confirmado. Denny Hamlin dijo que la sonar frontal en la pesca profesional de lobina se fue «un poco demasiado lejos».
En entrevista con OutKick OutDoors, Hamlin sostuvo que la tecnología ayuda a los novatos. Pero también resta valor a la destreza clásica del deporte.
«Creo que para los profesionales del tour es un poco demasiado», dijo Hamlin. «Es un poco demasiado».
El piloto de NASCAR, que pasó el último año metido de lleno en la pesca tras comprar un bote el invierno pasado, habló de una «forma de arte perdida». Se refirió a salir, hacer la tarea y encontrar los puntos sin depender tanto de la electrónica.
También admitió que la televisión puede beneficiarse con capturas enormes. Aun así, dijo que eso parece «un poco excesivo».
Hamlin agregó que la tecnología seguirá creciendo. «Eventualmente va a volverse aún más fácil», afirmó.
La discusión ya llegó a los circuitos principales. Para la Bassmaster Elite Series 2026, B.A.S.S. permitirá la sonar frontal en no más de cinco de las nueve fechas de la temporada regular.
La organización incluso usó lanzamientos de moneda para definir qué paradas la admitirán. Así mezcló torneos tradicionales con otros más cargados de electrónica.
Major League Fishing tomó otro camino. En el Bass Pro Tour, limita el uso de sonar frontal y/o de 360 grados a solo uno de tres periodos diarios de competencia.
El debate refleja una tensión de fondo. La tecnología puede ampliar resultados. Pero también empuja al deporte hacia una dependencia mayor del aparato electrónico.
Para el lector, el punto es claro. Cuando la innovación desplaza la habilidad, el espectáculo gana pantalla. Pero la competencia pierde mérito. Y cuando los organizadores limitan la herramienta, reconocen que el mercado de la tecnología no siempre debe mandar sobre la regla deportiva.