PERÚ (Pulso) — Piero Guaylupo consiguió contrato con la UFC tras vencer al inglés Callum Connor por decisión unánime. La pelea, en peso ligero y dentro del Dana White’s Contender Series, terminó con tarjetas de 30-27.
El combate dejó una cifra llamativa. Guaylupo conectó 198 golpes significativos y Connor respondió con 196. La suma llegó a 394 impactos significativos conectados, por encima de los 359 de la segunda pelea entre Max Holloway y Dustin Poirier.
Dana White dijo que la pelea fue «una de las mejores de todos los tiempos». También afirmó que los dos peleadores rompieron el récord de golpes lanzados y que no quiere verlos peleando en otro sitio que no sea la UFC.
Connor también recibió un acuerdo, pese a la derrota. La decisión marcó una excepción dentro del formato habitual de la Contender Series, donde la UFC suele entregar contratos a los vencedores que impresionan a White y a los responsables de la organización.
Con la incorporación de Guaylupo, Perú contará con seis peleadores en la UFC. El nuevo integrante se suma a José Ochoa, Juan «Pegajoso» Díaz, Rodrigo Vera, Gastón Bolaños y Kevin Borjas.
La señal es clara. La UFC premia desempeño, no solo victorias. Eso ordena incentivos y abre oportunidades reales para quienes compiten con mérito.
También queda otra lectura. La exposición internacional de Guaylupo y Connor confirma que el rendimiento pesa más que la etiqueta del resultado. En un deporte de élite, el mercado de talentos funciona cuando recompensa calidad, resistencia y entrega.


